Una buena observación es igual a una buena
doctrina.
Cuando leemos el pasaje de Mateo
13:1-9, La Parábola del
Sembrador, nos queda la impresión y hasta se puede interpretar
(aquellos que no hacen una buena exégesis) de que Dios es “injusto” (que por
supuesto no lo es) sembrando en diferentes terrenos, y hasta algunos dirán que es
un Dios fatalista, (que no lo es) dado que si es Dios el que determina sembrar en
diferentes terrenos, que culpa tiene el hombre en su propia decisión, ya que Dios
determinó sembrar para que no naciera (que tampoco es así)...