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La Biblia recortada
el
Devocional Hablado
Se cuenta que un teólogo, elocuente predicador, enseñaba la Biblia desde hacía
unos diez años, cuando uno de sus parroquianos vino a verlo y le dijo: –Querido
señor, ¡he aquí su Biblia! Entonces le entregó un libro bien encuadernado, pero
cuyas páginas habían sido cortadas y recortadas en todos los sentidos: –¡Mi
Biblia! ¿Qué quiere decir usted? –Sí, es su Biblia, afirmó el hombre. Hace mucho
que escucho atentamente sus sermones. Cada vez que usted expresó dudas acerca de
un acontecimiento o una enseñanza, recorté los versículos de que se trataba. ¡He
aquí lo que queda de
ella!
A veces, ¿no es lo mismo que hago con mi propia Biblia? ¿La recibí y la
creí enteramente, página tras página, línea tras línea? ¿Es ella para mí la
Palabra de Dios? ¿Tiene ella toda autoridad en mi vida?, ¿o tengo una actitud
desconfiada e incrédula acerca de ciertas cosas que Dios me dice? Sin embargo,
toda la Biblia es la palabra de Dios, y esta Palabra es la verdad: milagros,
profecías, promesas, relatos… Desde Génesis hasta Apocalipsis, toda ella es
verdadera. Su punto central es la muerte expiatoria de Jesucristo, el Hijo de
Dios, su resurrección y su ascensión a la gloria. De esa obra depende mi
salvación eterna. Si la menosprecio, tendré que sufrir las consecuencias, es
decir, un castigo eterno.
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