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Fugados de «El Infierno» (1)
Este fue uno de los titulares de la prensa del mes de junio de 2001 con motivo
de la fuga masiva de reos de alta peligrosidad recluidos en un presidio con
medidas de máxima seguridad llamado “El Infierno”. Se estimó que para fugarse,
los reos atravesaron ocho puertas y abrieron veinticuatro cerrojos y
candados.
Este hecho nos hace pensar que el hombre es capaz de escapar de las
cárceles humanas a pesar de las fuertes medidas de seguridad. ¡Ah, pero el hombre
sin Cristo, cualesquiera que sea su estrato social o posición económica, está en
una prisión espiritual de donde jamás escapará por sí solo! Su delito es el
pecado, su pena o castigo la condenación eterna, su jefe de custodia es Satanás,
los cerrojos de hierro son la incredulidad
(el dios de este siglo, Satanás, ha cegado el entendimiento de los incrédulos,
2 Corintios 4:4), las riquezas, la fama, los vicios y demás ocupaciones en
las que el enemigo lo tiene
encerrado.
Creemos que usted desea ser libre de ese cautiverio espiritual. Si hoy
decide escapar, clame a Jesucristo, reconozca que usted es pecador y acepte a
Jesús como su único y suficiente Salvador. Sólo él puede romper la prisión de
maldad donde usted está cautivo y liberarlo en el mismo instante. La Palabra de
Dios lo garantiza:
Así que, si el Hijo –Jesucristo– os libertare, seréis verdaderamente libres
(Juan 8:36)
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