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| Asunto: | [devocional-jueves] Julio 02 de 2009 - La Curiosidad. | | Fecha: | 2 de Julio, 2009 06:27:50 (+0200) | | Autor: | info <info @.........org>
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Devocional Diario - ¡Amén-Amén!
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Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se
hablan,
para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti.
Eclesiastés 7:21.
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La Curiosidad
La curiosidad es un comportamiento inquisitivo emocional en los seres humanos;
engendra la exploración, la investigación, y el aprendizaje; la curiosidad nos
impulsa a buscar información.
La Curiosidad no es mala en sí. Existen muchos pasajes en la Biblia que
apoyan el sentir curiosidad. Por ejemplo, con Abraham en
Génesis 18:23-32 donde inquiría de Jehová qué pasaría con la gente justa en
Sodoma; en
Éxodo 3:3 donde Moisés caminó hacia la zarza para averiguar por qué no se
consumía. También existen muchos otros pasajes donde la curiosidad no lleva a
nada. Por ejemplo con Eva en
Génesis
3:6; con Herodes quien tenía curiosidad de ver a Jesús en Lucas 23:8; con los
Atenienses que querian que Pablo les hablara de "...esta nueva enseñanza"
Hechos 17:19-21.
El Señor nos advierte con respecto a la curiosidad:
"El Seol y el Abadón nunca se sacian; así los ojos del hombre nunca estan
satisfechos"
Proverbios 27:20; "Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se
hablan, para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti"
Eclesiastés 7:21.
Hermanas, la curiosidad nos puede ayudar mucho si la usamos a nuestro
favor, para conocer más de Dios, para indagar acerca de lo que le agrada, en cómo
hacer su voluntad. La curiosidad no nos ayuda si no tiene un fin apropiado: Si
es para satisfacer nuestros deseos de información solamente, si es para chismear,
etc. Usemos nuestro dominio propio para dominar nuestra curiosidad. Cuidemos lo
que hablamos, lo que vemos, lo que escuchamos. No nos permitamos ir más allá de
lo necesario. Sintámonos cómodas en decir:
'Yo no tengo que saber esos detalles' o 'Yo no requiero saber tal cosa', etc.
Si vamos a invertir nuestro valioso tiempo bien, seamos curiosas para conocer
mejor a nuestro Señor Jesús, para aprender a amarlo más.
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¡Amén-Amén! Mujer es editado por el
Equipo del ministerio Amen-Amen, Inc. Todos los derechos reservados. El
texto enviado hoy (y otros) lo puede leer en la
sección ¡Amén-Amén!
Mujer
de nuestro sitio web: Amen-Amen.net
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equipo del ministerio
Amen-Amen, Inc. se encarga de enviar
este mensaje diariamente
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a 34.543 suscriptores y también le
invita a ser parte de ¡Amén-Amén! Mujer.
Recuerde
que estamos para servirle con el fin de que usted
consolide día a día mucho mas su relación con
Su
Señor y Salvador Jesucristo, como a la vez ayudarle a
usted a llevar el evangelio a todas las naciones.
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas
las cosas, y que tengas salud, así como
prospera tu alma.
Tercera carta de Juan,
versículo 2.
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