| |
Debemos Aprender a Decir “No”.
Parece obvio, pero algunas de nosotras no sabemos decir “No” cuando nos piden
hacer algo. Culturalmente, desde pequeñas nos han enseñado a cuidar a los demás,
haciendo lo que se nos pida, con nuestros hechos diciendo “Sí”. Así como nos
enseñaron a responder “Sí” en ciertas ocasiones, así también debemos aprender a
decir “No”, especialmente ahora que somos Hijas de
Dios.
Como Hijas de Dios debemos ahora ver las prioridades del Señor y antes de
decir “Sí”, hacernos varias preguntas con respecto a lo que nos estan pidiendo:
¿Es pecaminoso? ¿Esta dentro de la voluntad de Dios para mí en estos momentos?
¿Esta dentro de mi prioridad en el Señor? ¿Tengo el tiempo suficiente para hacer
un buen trabajo? ¿Esta en conflicto con mi esposo, con el tiempo de mi familia?
¿Estoy preparada para hacer lo que se me pide? ¿Estoy respondiendo “Sí” basado en
mis emociones solamente? ¿Me estaran
abusando?.
Si no sabemos las respuestas a las preguntas que debemos formularnos
antes de responder “Sí” o “No”, un buen consejo es dilatar la respuesta por un
breve tiempo. A veces es necesario consultarlo con otros para que nos guien,
tales como nuestros padres, hermanos, esposos, el pastor, etc. Se puede
responder: “En estos momentos no te puedo responder, ni “Sí” ni “No”, o “Voy a
pensarlo y te responderé mañana o la próxima semana”, etc. Es mejor dilatar la
respuesta que sentirse presionada a decir “Sí” y después
arrepentirse.
Como Hijas de Dios responsables, no podemos decir “Sí” a todo lo que se
nos pida, aún dentro de la Congregación o algún ministerio. Debemos considerar a
nuestras familias y a nosotras mismas. Esto no es ser egoista, es ser prudente,
sabias.
“…Mas el que refrena sus labios es prundente” Prov. 10:19b. Como dice
Prov. 13:3, “El que guarda su boca guarda su alma…” y Prov.
17:28b, “…El que cierra sus labios es entendido”.
Al único a quien debemos responder “Sí” siempre, sin dudar cuando nos
pide algo, confiando que nos conviene y nos va a hacer bien, es a nuestro Señor
Jesús.
|
|